¡Gracias por resucitar con nosotros!

Finalizada nuestra estación de penitencia del Domingo de Resurrección del año 2017, la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Resurrección de Sevilla quiere mostrar públicamente su más profundo agradecimiento a quienes hicieron posible que se viviera una jornada inolvidable en la historia de esta corporación.

Nuestro primer agradecimiento es para los 392 hermanos que vistieron su túnica de nazareno. Ellos son los verdaderos artífices del éxito de esta hermandad, quienes anuncian bajo el anonimato de su antifaz la Resurrección de Cristo por las calles de Sevilla, soportando horas de recorrido y las altas temperaturas. Sin embargo, su actitud, decoro y comportamiento bien merece el aplauso sincero y el reconocimiento de su hermandad y la Junta de Gobierno. Especialmente nos acordamos de los más pequeños, nazarenos y monaguillos (y del esfuerzo de sus padres y familias), que desde el inicio de la estación de penitencia formaron parte del cortejo. Ellos, cantera de esta hermandad, son la mayor prueba de que el futuro de esta hermandad está más que garantizado.

Un agradecimiento que queremos hacer extensivo al resto de hermanos que formaron parte del cortejo: diputados, exteriores, médicos, acólitos y a aquellos que voluntariamente prestaron su ayuda y colaboración para cuantas tareas fueron necesarias. A don Fernando, nuestro Director Espiritual, y a don Feliciano por acompañarnos en la presidencia de ambos pasos, a la hermandad hermana de los Javieres, al Colegio La Salle-La Purísima y a la concejal del Ayuntamiento de Sevilla, Evelia Rincón Cardoso, pregonera de la Virgen de la Aurora en 2016, por presidir el paso de la Santísima Virgen en su recorrido por el último tramo de la Carrera Oficial. No queremos olvidarnos del magnífico trabajo desempeñado por las cuadrillas de costaleros de ambos pasos, su buen hacer y comportamiento ejemplar, al que sumamos el de todo el equipo de capataces encabezado por nuestro capataz general Antonio Santiago Muñoz.

A la Agrupación Musical Nuestra Señora del Juncal, a la Agrupación Musical Virgen de los Reyes y la Banda de Música María Santísima de la Victoria “Las Cigarreras”, a sus directores y a sus componentes, por ponerle la banda sonora de excepción al anuncio de la Resurrección. Gracias también al vestidor de la Santísima Virgen, a los floristas, al personal externo, a la Guardia Civil, agentes de la Policía Local y Nacional, Protección Civil y cuantos participaron de esta estación de penitencia.

Más allá de las personas que formaron parte de nuestro cortejo, queremos mostrar nuestro más profundo agradecimiento al arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, por presidir el paso de la cofradía por el interior de la Catedral de Sevilla, por sus palabras de aliento, su apoyo y respaldo. También al Cabildo Catedral por permitirnos hacer estación de penitencia al término de la Pontifical de Pascua de Resurrección. Agradecer al Ayuntamiento, al alcalde de Sevilla, Juan Espadas Cejas, al delegado de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera, y a todos los que forman parte del Cecop, el respaldo dado a la hermandad de la Resurrección, la presencia constante de las fuerzas de seguridad y la dignidad con la que pudimos realizar la estación de penitencia. Un agradecimiento que hacemos extensivo al Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla, a su presidente y a todos sus miembros, muy especialmente a nuestro delegado, Enrique Durán, cómplice de nuestros pasos y valedor de nuestro sueño. No podemos olvidarnos de las hermandades del Sábado Santo, a las que agradecemos su presencia en el palquillo de Campana para contemplar el paso de nuestra cofradía y su total apoyo en las decisiones adoptadas por nuestra hermandad.

Agradecer también a todos los medios de comunicación de la ciudad de Sevilla la cobertura que dieron a la estación de penitencia, especialmente a las cadenas locales de televisión Ondaluz Sevilla y El Correo de Andalucía Televisión que mostraron en directo el paso de nuestra hermandad por la Plaza de San Francisco, la Catedral de Sevilla y la calle Santa Ángela de la Cruz, permitiendo que nuestros hermanos más mayores, enfermos y todos aquellos que no pudieron acompañarnos contemplaran desde sus casas el discurrir de nuestra hermandad.

Por último, nuestro principal agradecimiento debe ser para los sevillanos, que abarrotaron las calles y se sintieron partícipes de nuestra estación de penitencia y del nuevo horario de la misma. Gracias a la ciudad de Sevilla por entender al fin que la Semana Santa acaba con la alegría y el gozo de la Resurrección del Señor.

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